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El compositor chileno Javier Farías habla sobre el proceso de componer Where We Belong (Donde Pertenecemos), una obra que refleja el viaje de los niños inmigrantes. Comparte cómo se inspiró en su rico trasfondo cultural, incorporando ritmos y géneros tradicionales latinoamericanos, como la diablada, una danza religiosa popular en Bolivia, Perú y Chile.
Lee sobre las influencias detrás de la composición de Farías en sus propias palabras.
“Where We Belong (Donde Pertenecemos)es una composición musical sobre la experiencia inmigrante, particularmente la resiliencia de los niños inmigrantes. Sabía que habría jóvenes involucrados, por lo que quería crear una música vibrante. La obra está dividida en tres secciones, o ‘movimientos’ en términos musicales, todos inspirados en ritmos tradicionales de América Latina. El primer movimiento se basa en un ritmo llamado Diablada, una danza religiosa popular en Bolivia, Perú y Chile. Esta danza representa la lucha entre el bien y el mal, y se caracteriza por sus trajes coloridos y su estilo único de baile. El movimiento comienza con un ritmo fuerte y sólido, con el objetivo de capturar no solo el ritmo de la música latinoamericana, sino también el sentimiento de embarcarse en un nuevo viaje y dejar todo atrás. Este movimiento se energiza con esta sensación de urgencia: la adrenalina que acompaña dejar atrás el pasado para comenzar un nuevo capítulo en la vida, llegando a un nuevo país con todos los desafíos que conlleva: aprender un nuevo idioma, hacer nuevos amigos y dejar atrás a la familia y los seres queridos en la patria. Para el segundo movimiento, quise crear un ambiente reflexivo. Este es el momento íntimo de volver la mirada hacia adentro, escucharse a uno mismo y darse cuenta de dónde se está. Este movimiento está inspirado en el Huayno, un ritmo originario de los Andes. Este género tiene un carácter melancólico y suele asociarse con la inmensidad y la soledad de la región andina. Para el tercer movimiento, me inspiré en el género cubano, la Guajira, y más específicamente en la canción ‘No Se Habla de Bruno’ de la película Encanto, que fue muy popular cuando Where We Belong (Donde Pertenecemos) se estrenó en el Instituto de Música Weill de Carnegie Hall en 2022. Este movimiento trata de la alegría, de esa felicidad que nadie puede quitarle a un niño, incluso cuando han enfrentado grandes desafíos para llegar a donde están.”
— Javier Farías, compositor